Yo nací dos veces, la primera cuando mi madre me dio la vida y la segunda cuando escribí mi primera rima. Recuerdo que tenía siete años de edad cuando empecé a cantar lo que sentía; desde entonces y cada vez que escribo, siento la magia que le da vida a mis días y el valor que me libera para llorar de alegría y reírme cuando el dolor me recuerda que mis heridas me hacen eterna con cada poesía que le dedico a la tristeza.
Desde niña uno de mis grandes sueños ha sido aprender a tocar violín y llevar música a los orfanatos, asilos y a todos aquellos que luchan por su vida desde su casa, hospitales o clínicas.
Me gusta ir de picnic y me encanta la montaña y el mar; podría vivir comiendo Ceviche por el resto de mis días; cuando hago conexión con una canción me puedo pasar días escuchándola una y otra vez.
Soy risueña y aunque a veces no parezca siempre estoy viendo el lado positivo de la vida. Me emociona pensar que no moriré aún después de que mi alma me dé la despedida porque con mis historias en verso y prosa estoy sembrando en la tierra sentimientos que inmortalizan mi esencia y me apasiona imaginar que acompañaré a las personas con cada estrofa que lean en sus noches a solas.
Mi propósito es recordarles lo valioso que es amar a tu pareja y que la intensidad de un verdadero amor se muestra cuando te dicen adiós y aceptas irte con dolor, pero sin rencor porque entiendes que para ti ya no hay lugar en su corazón y respetas la decisión de quien una vez te dio su amor.
«Hago de ti el paraíso en el que te has visto con el amor bailando; pero el infierno nunca se queda con los brazos cruzados»
Es uno de los textos más profundos que comparto en mi primer libro el cual trata de una historia basada en hechos reales.
Te invito a conocer más.
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MIshARISHI
Vuélveme loca de deseo por sentir tu arte sobre mi lienzo y por ser el lienzo en donde tu arte se dibujó.
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